lunes, 28 de junio de 2010

PRÓXIMA PARADA...

Hoy, 124 días después de mi última y vaga actualización, me dispongo a hacer un breve repaso de todo lo que ha ocurrido mientras mi blog se pudría lentamente.
tras cumplir 18 años parte de mi vida ha cambiado. Me siento una persona diferente con la cabeza mejor amueblada y mucho más segura de lo que quiere. Todo ello no quita que siga siendo una niñata un poco repelente, aunque con el paso del tiempo todo ello lo voy mejorando.
Durante estos 4 e intensos meses he acabo segundo de bachiller, me he graduado, he aprobado la PAU con una merecida nota, he planeado una estancia en el camping con mis amigos y he organizado mi vida para los próximos 4 años.
Tras largos meses de indecisiones, he decidido realizar la carrera de periodismo, esperando con ella un prometedor futuro. Vivir en Gijón y decidir estudiar una carrera como esa, conlleva muchas responsabilidades y también ser muy fuerte.
Ser fuerte porque con 18 años, y aunque pueda venir a menudo a mi casa, dejo atrás a unas personas muy importantes.
Irme a otra ciudad, a otra comunidad, estando sola es un gran cambio y un fuerte impacto. Sé que me costará irme y dejar aquí a mis hermanos de 2 años y 6 meses, a los cuales adoro. También dejar aquí a mi pandilla de amigos, la cual por sucesivas circunstancias se ha reducido durante estos cuatro meses.
Echaré de menos en concreto a 4 personas que me han demostrado su amistad en todo momento (siempre con nuestros más y nuestros menos) y los cuales han dejado una profunda huella en mí.

A partir de ahora, plasmaré en este pequeño rincón de la infinita red de redes el mejor verano de mi vida, asi como todo lo que sienta, piense o eche de menos, para que, por lo menos esas 4 personas a las que tanto echaré de menos, sientan que yo estaré con ellos SIEMPRE.


miércoles, 24 de febrero de 2010

JON KORTAJARENA.



Sin palabras.

martes, 23 de febrero de 2010

TIEMPO.

Ayer me encontré este texto en internet y verdaderamente me recordó a mí y a mis miedos:

Las personas tendemos a pararnos un momento, por pequeño que sea, al cabo del día para llegar a la conclusión de que ha este le faltan horas. Tendemos a quejarnos de los rápidos movimientos de las agujas del reloj al recordar instantes pasados, organizar presentes o inventar futuros. Simplemente por marcar el tiempo. Pero "tiempo" no es sólo una palabra que este presente cuando echamos de menos algún pasado mejor, cuando sentimos el final de una felicidad existencial, o, cuando añoramos un futuro idealizado. No, cariño, en el día de hoy me gustaría que dedicásemos ese pequeño momento de quejas para ir más allá, cuando los años no se enumeraban. Porque el tiempo es sólo un invento de las personas, una ayuda a su organización, una medida fantástica y, a veces, un problema. En definitiva, esa palabra que parece controlar nuestra vida no es más que otra invención nuestra, otro servidor de nuestras necesidades. Por eso, yo te propongo una solución; cuando el tiempo te aterre, desinvéntalo.

Me pareció un texto interesante y nada más comenzar a leerlo me vi reflejada en él, en mis miedos de cuando era una cría y en los miedo que sigo manteniendo ahora. Me estoy dando cuenta de que el tiempo me maneja, me ata y encima se permite el lujo de tener siempre prisa.
No se si será por la maldita obsesión que he cogido al cumplir los 18 o es que verdaderamente es cierto lo que la gente dice: "cuando tengas mi edad te pasará el tiempo volando". ¿Es algo preocupante que a mi se me esté pasando ya tan rápido?
Tal vez me tenga que aplicar más a menudo eso de "desinventar" el tiempo o mejor aún, aplicarme el concepto de "disfrutar" sabiendo que el tiempo, lo desinventes o no siempre lleva más prisa que el conejo de Alicia.